El lodo, las aguas residuales, la basura y los restos de animales pueden favorecer la presencia de agentes contaminantes después de una inundación.
La autoridad sanitaria recomienda medidas de protección al utilizar cal para cubrir zonas afectadas y reducir malos olores y proliferación de bacterias.

Colima, México.— El lodo y los residuos que permanecen después de una inundación pueden convertirse en focos de infección, especialmente en lugares donde se registraron desbordamientos de aguas negras, acumulación de basura o presencia de animales muertos.

Ante las afectaciones provocadas por las lluvias, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) difundió recomendaciones para realizar labores de limpieza y el uso de cal en zonas contaminadas.

De acuerdo con la dependencia, la aplicación de cal sobre lodo, restos de animales y superficies que estuvieron en contacto con aguas residuales puede ayudar a mitigar malos olores y frenar la proliferación de bacterias dañinas.

Sin embargo, Cofepris advirtió que este producto debe manipularse con precaución, debido a que puede provocar quemaduras cuando entra en contacto con la humedad o el sudor. Por ello, durante las labores se recomienda utilizar gafas de protección, cubrebocas, guantes ajustados, paliacate, gorra, camisa de manga larga, pantalón largo y zapatos cerrados o botas.

Para realizar el encalamiento se requiere una cubeta y un instrumento que permita distribuir el producto, como un cucharón. La recomendación es esparcir la cal de manera uniforme sobre los residuos hasta cubrir completamente de blanco la superficie.

También se debe revisar la dirección del viento antes y durante la aplicación, con el propósito de evitar que el polvo de cal sea dirigido hacia la persona que realiza el trabajo.

La advertencia cobra especial relevancia después de inundaciones y desbordamientos, debido a que el contacto con aguas residuales y lodo puede contaminar superficies y materiales.

Cofepris pidió extremar las medidas de protección durante las labores de limpieza y evitar el contacto directo con los residuos que hayan quedado tras las inundaciones.