Los trabajadores aseguran que fueron contratados para laborar cuatro días y descansar tres, pero ahora se les pretende solicitar trabajo durante toda la semana por el mismo salario.
Durante la protesta pidieron la intervención de las autoridades para que se respeten las condiciones establecidas en sus contratos.
Trabajadores dedicados a la pepena en el relleno sanitario de Manzanillo realizaron un paro de labores para denunciar presuntas modificaciones a sus condiciones de trabajo y solicitar la intervención de las autoridades laborales.
De acuerdo con los inconformes, originalmente fueron contratados bajo un esquema de cuatro días de trabajo y tres de descanso, con jornadas de 7:00 de la mañana a 7:00 de la noche y un pago inicial de 3 mil pesos semanales.
Los trabajadores señalaron que posteriormente el salario fue reducido a 2 mil 700 pesos, bajo el argumento de que tendrían que cubrir gastos relacionados con reparaciones de maquinaria cuando se presentaran desperfectos.
Ahora, según su versión, se les pretende solicitar que trabajen los siete días de la semana sin un incremento salarial. Los inconformes afirmaron que, ante su negativa, se les habría advertido que podrían retirarse y ser sustituidos por otras personas.
Ismael Marmolejo García, trabajador del relleno sanitario, señaló que el paro tiene como objetivo exigir que se respeten las condiciones establecidas en los contratos y que las autoridades intervengan para revisar la situación.
Durante la protesta, los trabajadores también denunciaron que se habría colocado maquinaria para impedir su salida del relleno sanitario, bajo el argumento de que todavía se encontraban dentro de su horario laboral.
Los inconformes señalaron que algunas personas llevan más de dos décadas trabajando en actividades de pepena en el lugar y que existen familias que dependen económicamente de esta actividad.
Hasta el momento, la información proporcionada corresponde a los señalamientos de los trabajadores y no incluye la postura del particular encargado de operar el relleno sanitario ni una resolución de las autoridades laborales sobre las denuncias.
El sitio fue concesionado a un particular durante la administración municipal encabezada por Rosa María Bayardo Cabrera, actualmente alcaldesa con licencia.
