La Fiscalía estatal informó que durante julio de 2026 se contabilizaron 20 homicidios en la entidad.
Aunque hubo una disminución mensual, la autoridad advirtió que células delictivas mantienen capacidad de reorganización.

Colima registró 20 homicidios durante julio de 2026, cifra que representa el número mensual más bajo de este delito en los últimos 11 años, de acuerdo con información de la Fiscalía General del Estado.

El fiscal estatal, Bryant Alejandro García Ramírez, informó que la reducción se relaciona con detenciones, vinculaciones a proceso y acciones realizadas contra células vinculadas con el crimen organizado.

Según lo señalado por la autoridad, durante julio hubo varios días sin homicidios, lo que contribuyó a la disminución mensual del indicador.

La Fiscalía explicó que en meses previos se realizaron diversos operativos que permitieron detener a personas presuntamente relacionadas con funciones de sicariato y desarticular parcialmente grupos generadores de violencia.

Sin embargo, el fiscal reconoció que hechos recientes, como el homicidio registrado el domingo 16 de agosto, muestran que las células delictivas aún tienen capacidad de reorganizarse.

La autoridad estatal señaló que las estrategias de seguridad son revisadas de forma permanente para mantener acciones de inteligencia, detenciones, cateos, aseguramientos, judicializaciones y sentencias.

García Ramírez indicó que las investigaciones han permitido identificar causas vinculadas con la mayoría de los homicidios registrados en Colima, entre ellas disputas internas, conflictos por puntos de venta de droga, ataques entre organizaciones criminales, relevo de funciones dentro de células delictivas y operaciones financieras ilícitas.

También señaló que actualmente se tienen identificados tres grandes grupos con presencia en la entidad: el Cártel de Sinaloa, dividido en dos facciones; el Cártel Jalisco Nueva Generación; y el grupo conocido como Los Mezcales.

El fiscal reconoció que, debido a su población reducida, Colima continúa ocupando posiciones elevadas en tasas por cada 100 mil habitantes, por lo que la disminución temporal no representa una solución definitiva al problema de violencia.