Los dos municipios generan alrededor de 200 toneladas de residuos cada día y enfrentan problemas de saturación, operación y manejo de sus rellenos sanitarios.
En Manzanillo, trabajadores de la concesionaria suspendieron labores el 1 de septiembre por presuntos retrasos en pagos y falta de equipo de protección.

Tecomán y Manzanillo, dos de los municipios con mayor actividad en Colima, enfrentan problemas en el manejo de residuos sólidos ante la generación conjunta de más de 400 toneladas de basura cada día y las condiciones de sus sitios de disposición final.

En Tecomán se generan alrededor de 200 toneladas diarias de residuos y su relleno sanitario se encuentra prácticamente saturado, de acuerdo con información citada de una publicación del periódico El Comentario. Alejandro Flores López, secretario general del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento, señaló que el sitio opera como un “tiradero” y advirtió que la mezcla de restos de comida, vidrio, acero, ramas, escombros y objetos pesados también afecta los sistemas de compactación de los camiones recolectores.

Aunque durante 2026 el Ayuntamiento adquirió dos vehículos, el municipio todavía utiliza unidades rentadas y mantiene rutas que, según la información difundida, resultan insuficientes ante el crecimiento de algunas zonas habitacionales, entre ellas Real del Valle y Real del Bosque.

Como alternativa, el dirigente sindical planteó la construcción de nuevas celdas y de un relleno sanitario metropolitano para Tecomán, Armería e Ixtlahuacán. Sin embargo, también consideró necesario avanzar en la separación de residuos, reciclaje, renovación de unidades y participación de los tres órdenes de gobierno.

En Manzanillo, el relleno sanitario recibe más de 200 toneladas de basura al día y se encontraba en la etapa final de su vida útil, según lo señalado por el regidor José Luis Michel durante una sesión de Cabildo en mayo de 2025.

En septiembre de ese año, el gobierno municipal concesionó la operación del sitio a Mante Industrias, con el compromiso de rehabilitar las instalaciones, instalar una planta automática de separación y disminuir hasta 40 por ciento los residuos destinados a confinamiento.

No obstante, el 1 de septiembre de 2026 trabajadores de la empresa suspendieron labores y denunciaron retrasos en sus pagos, reducción de percepciones, cambios en sus jornadas y falta de equipo de protección. Posteriormente también se reportaron quejas por acumulación de basura en colonias y comunidades.

Otro punto señalado es la falta de disponibilidad pública del contrato definitivo y del título de concesión en el portal municipal, lo que dificulta conocer las obligaciones específicas de la empresa, inversiones comprometidas, posibles sanciones y condiciones para una eventual cancelación del acuerdo.

La legislación estatal establece obligaciones para los ayuntamientos en materia de recolección, tratamiento y disposición final de residuos, así como medidas para reducir el impacto ambiental y sanitario. La NOM-083-SEMARNAT-2003 contempla, entre otras disposiciones, la compactación y cobertura de residuos, prevención de incendios y control de sustancias contaminantes.

La información citada también señala que no existe información municipal actualizada disponible sobre aspectos como el peso exacto de los residuos recibidos, capacidad restante de las celdas, tratamiento de lixiviados, captación de biogás, incendios o inspecciones ambientales.