Vehículos particulares y unidades de carga permanecieron varados desde las inmediaciones de Loma de Fátima debido al intenso congestionamiento.
Transportistas reportaron largas esperas, retrasos y afectaciones mientras las obras carreteras continúan en la zona.

Largas filas de vehículos particulares y unidades de carga pesada complicaron este viernes la circulación en las principales vías utilizadas para viajar desde la ciudad de Colima hacia Manzanillo y otros puntos de la zona costera.

De acuerdo con un recorrido realizado durante la mañana, el congestionamiento se extendía hasta las inmediaciones de Loma de Fátima, a la altura de la Vigésima Zona Militar, donde los vehículos avanzaban con extrema lentitud.

La autopista también registraba una importante concentración vehicular, por lo que no representaba una alternativa para agilizar los traslados. Asimismo, se reportaron dificultades en la ruta por Ixtlahuacán, mientras algunos automovilistas optaron por desplazarse a través de Coquimatlán y Jala para posteriormente incorporarse a la carretera en Caleras.

Debido al tiempo de espera, algunos operadores de transporte de carga apagaron sus unidades y descendieron de ellas. A las complicaciones viales se sumaron las altas temperaturas registradas durante la mañana y la falta de espacios para protegerse del sol.

Transportistas han señalado que los congestionamientos prolongados generan retrasos en sus recorridos y en la entrega de mercancías, además de pérdidas económicas y mayor desgaste de las unidades. También han manifestado preocupación por permanecer durante varias horas expuestos a condiciones climáticas adversas.

Las afectaciones se presentan mientras continúan trabajos carreteros en la zona. De acuerdo con información previamente proporcionada por el Gobierno estatal, se prevé que las obras concluyan en diciembre.

Al momento del reporte, las filas continuaban y no existía información oficial sobre el tiempo necesario para normalizar completamente la circulación.